Está en los presupuestos que no se cierran, en los pacientes que desaparecieron con un plan de tratamiento en la mano y en las citas que no se presentan. No necesitas más sillones ni más anuncios. Necesitas dejar de perderlo.
Gestionamos clínicas dentales reales. Hablamos tu idioma clínico y el de tu cuenta de resultados.
Parte de nuestro fee es un porcentaje de lo que factura tu clínica. Tu crecimiento es literalmente nuestro negocio.
Formamos a tu equipo y dejamos la máquina montada. No vendemos horas: vendemos que funcione sin nosotros.
presupuestos presentados se pierden en la clínica media. Es dinero que ya entró por la puerta.
de las primeras visitas puede no presentarse cuando nadie persigue la cita como se debe.
de pacientes dormidos con tratamientos pendientes duermen en tu base de datos. Ya pagaste por captarlos.
Mueve el slider hasta tu facturación mensual. La estimación usa medias del sector y supuestos conservadores. Tu número real lo sacamos en el diagnóstico, con tus datos.
Supuestos: tasa de cierre media del sector ~35% frente a un 60% alcanzable con sistema; mejora conservadora de facturación del 18% el primer año.
Tratamientos presentados a pacientes que ya estaban sentados en tu sillón y que no se aceptaron.
Sin invertir un euro más en publicidad. Solo arreglando cómo se presenta, se sigue y se cierra lo que ya tienes.
El sistema no es una teoría: está funcionando hoy en clínicas que operamos y asesoramos. Estos son sus números.
Cierre de presupuestos protocolizado, seguimiento en CRM y reactivación de dormidos. +250.000 € al año sin un sillón más.
Con 2 gabinetes: la mejora no vino de más capacidad, vino de convertir mejor lo que ya entraba. Más de 20.000 € nuevos cada mes.
Datos reales de clínicas operadas y asesoradas por BASAL. Identidad reservada por confidencialidad — cifras y contexto verificables en reunión.
Cada paciente recorre la misma cadena. Cada eslabón es un porcentaje, y los porcentajes se multiplican. La mayoría de clínicas invierte en el primer eslabón e ignora el resto.
No vendemos disponibilidad ni horas. Vendemos un sistema que tu propio equipo mantiene. El contrato define entregables y un tope de presencia: nunca seremos un empleado más.
Auditamos tu clínica con tus datos reales y fijamos tu línea basal: la media de facturación de tus últimos años, mes a mes.
El trabajo gordo. Montamos la infraestructura y formamos a tu equipo para que el sistema viva en tu clínica, no en nuestra agenda.
Nos retiramos a supervisión ligera y cobramos ligados a tu facturación. Si tu clínica no crece, este modelo no le interesa a nadie — empezando por nosotros.
Crecí entre gabinetes. Antes de saber lo que era un plan de negocio ya sabía lo que era una sala de espera llena y una agenda con huecos. La odontología no es un mercado que estudié: es la casa en la que me crié.
Después vino la otra mitad: desde 2021 dirijo una de las clínicas dentales con mayor facturación de España — por encima de 10 M€ anuales, donde aprendí lo que ninguna consultora enseña — cómo se presenta un presupuesto para que se acepte, por qué un paciente desaparece y cómo se le recupera, y qué números hay que mirar cada semana para que la facturación no sea una lotería.
Hoy combino la formación clínica en Odontología (Universidad Europea de Madrid) con la operación real de clínicas. Esa doble condición — sillón y cuenta de resultados — es BASAL.
El sector dental desde dentro y desde niño. Tradición clínica de primera generación a segunda.
Desde 2021, al frente de la gestión de una clínica que factura por encima de 10 M€ anuales: cierre de presupuestos, agenda y rendimiento comercial a gran escala.
El idioma clínico, no solo el del negocio. Hablar de tratamientos con criterio, no de oídas.
+32% de facturación anual en dos ejercicios. Tres gabinetes, cero sillones nuevos.
+36% de facturación media mensual con dos gabinetes, convirtiendo mejor lo que ya entraba.
El sistema, empaquetado y medido sobre línea basal. Máximo 6 clínicas al año.
La mayoría de consultores dentales han leído sobre clínicas. Nosotros las operamos: cada protocolo que te proponemos se ha ejecutado primero con pacientes reales y números reales — los que has visto más arriba.
Venimos del sector clínico y del comercial a la vez. Sabemos lo que es presentar un plan de tratamiento a un paciente y lo que es mirar la facturación a fin de mes. Esa doble condición no la tiene una agencia de marketing ni un consultor generalista.
Y por eso podemos permitirnos cobrar como cobramos: ligados a tu resultado. Quien no confía en su sistema, cobra por horas.
Parte del fee es un porcentaje de tu facturación, medida contra tu línea basal firmada en contrato. Sin discusiones de "esto lo habría conseguido igual".
Tope de visitas y soporte definido por escrito. El objetivo es que tu equipo no nos necesite, no que nos quedemos a vivir.
Verás las mismas métricas que nosotros, en tu cuadro de mando, cada mes. El dinero que genera el sistema se ve, no se cuenta.
La implementación es intensiva y la hacemos nosotros, no un junior. Aceptamos un máximo de 6 clínicas al año. Cuando están cubiertas, lista de espera.
Haz la cuenta completa, no la parcial. Si el sistema lleva tu clínica de 600.000 € a 800.000 €, son 200.000 € nuevos al año. De todo el pastel, nuestro porcentaje es una fracción pequeña — te quedas la inmensa mayoría de un crecimiento que hoy no existe. Y si el crecimiento no llega, la parte variable no vale nada para nosotros: por eso solo aceptamos clínicas donde vemos margen real de mejora en el diagnóstico.
No, y está blindado por contrato: entregables definidos y un tope explícito de presencia y soporte. Nuestra tesis es la contraria a la del consultor que se eterniza: formamos a tu equipo para que el sistema funcione sin nosotros. Si dependieras de nuestra presencia, habríamos fracasado.
Porque los primeros 3–4 meses son rampa: se monta el CRM, se escriben los protocolos, se entrena al equipo. El resultado se ve creciendo del segundo trimestre en adelante. Menos de un año es cortar el árbol cuando empieza a dar fruta. Al terminar, decides con tus números delante si renuevas — sin permanencia forzada más allá del año.
No. La publicidad amplifica lo que hay: si tu clínica pierde 6 de cada 10 presupuestos, más anuncios significa perder más rápido. Primero arreglamos la cadena interna — presentación, cierre, seguimiento, reactivación — y solo entonces tiene sentido invertir en captación, porque cada euro rendirá el doble.
El diagnóstico existe precisamente para eso: es un pago único, sin permanencia, y sale con tu fuga medida en euros. Si ahí no vemos recorrido claro, te lo decimos y no seguimos — nuestro modelo de cobro hace que no nos interese una clínica sin margen de mejora. Es el filtro más honesto que existe.
El diagnóstico es un análisis de tu clínica con tus datos reales. Sales con tu fuga medida en euros y tu línea basal calculada. Sin permanencia y sin compromiso de continuar.